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León Arismendi, director general del Instituto Nacional de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), afirmó que como consecuencia de la hiperinflación los trabajadores deben buscar otras actividades laborales que les reduce el tiempo de descanso. “Los trabajadores procuran ingresos ‘matando tigres’ en otras labores. No hay lugar para el descanso ni para la sana diversión,” expresó.

Arismendi señaló que a los trabajadores se les va el tiempo en hacer colas y en la búsqueda de alimentos y medicinas a un precio accesible, ya que con el constante aumento de precios los productos se hacen cada día más inalcanzables.  “El salario no alcanza para nada y las prestaciones sociales han sido devoradas por la inflación,” agregó.

Por lo que considera que con esta “destrucción del salario” queda en entredicho la jornada de trabajo de 8 horas diarias, por la que tanto lucharon los trabajadores después de muchos años de esclavitud.

Con el último aumento salarial anunciado por el presidente Nicolás Maduro, el ingreso mensual de los trabajadores quedó en Bs 1.307.646 y Bs 2.555.500 con los cestatickes alimentarios. Lo cual sigue siendo desproporcional con el costo de la cesta básica que se registró en febrero de este año en 37.517.912,13 bolívares, lo que equivale a más de 12 salarios mínimos.

“Es la reiteración de la política que nos ha conducido a este desastre. Una medida que no cumple con la Constitución, pues ni siquiera se acerca al costo de la canasta alimentaria y apenas alcanza para comprar un pollo y medio cartón de huevos. ¿Cómo sobrevive una familia con tal nivel de precariedad?,” señaló el sindicalista.

El director de Inaesin hizo un llamado a todos los líderes sindicales para que luchen por la hambruna creada por este Gobierno. Así como a sumar esfuerzos para la creación de un programa donde cada venezolano pueda acceder a un puesto de trabajo que le garantiza un buen sueldo para el sustento de su familia.

“Estos objetivos sólo serán posibles cambiando de gobierno y su desastroso modelo económico y político,” concluyó.

El Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), ante la decisión del gobierno de posponer la entrada en vigencia de la reconversión monetaria prevista inicialmente para el 4 de junio, advierte que, sin un programa económico integral, la medida, independientemente de cuando se ponga en práctica, no resolverá por sí sola el problema de la hiperinflación que aqueja a los venezolanos.

“Los sueldos y salarios de los trabajadores son insuficientes para cubrir si quiera sus necesidades básicas. No hay sueldo que aguante la escalada inflacionaria provocada por el mismo gobierno al crear masivamente dinero sin respaldo en la economía”, dijo Linerby Sánchez, directora de Proyectos del Inaesin.

Solo la cesta básica de alimentos, de acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), tuvo en abril un costo de Bs 100.174.980, es decir, el equivalente a 100 salarios mínimos.
“El trabajador observa cómo disminuye su poder adquisitivo, empobreciéndose cada vez más, sin que el gobierno tome cartas en el asunto”, señaló Sánchez.

La reconversión, que eliminará tres ceros al bolívar y pondrá en circulación un nuevo cono monetario, no solo no ataca el principal problema del país que es la constante alza de los precios de los bienes y servicios, sino que tampoco es una respuesta a la crisis de efectivo que padece la población y que impide, en muchos casos, que los ciudadanos se puedan trasladar hasta sus sitios de trabajo, por decir lo menos.

Desde el Inaesin se hace un llamado al gobierno a rectificar y aprovechar el proceso de reconversión que pondrá en marcha en las próximas semanas, para que tome medidas efectivas que permitan abatir la inflación y no convierta esta oportunidad en una ilusión monetaria.

INAESIN celebró, los días 25 y 26 de abril del presente año, el “Segundo encuentro de directores/as de escuelas sindicales y secretarios/as de educación”. En él se analizó junto a los participantes las políticas de inclusión de género y juventud en la actividad sindical, tanto en la dirigencia, referida a quienes ocupan cargos de decisión, como en sus afiliados. Entre otros temas, se discutió acerca de la supervivencia de los sindicatos, los cuales se encuentran en un estado frágil a nivel institucional, llegando a un consenso entre los participantes, quienes infirieron que las principales fallas o problemas van referidas al poco o nulo uso de las tecnologías y la acefalia en el área educativa. Se acordó para superar estos problemas: agendar prioritariamente programas de formación sindical y, en algunos casos, realizar reformas estatutarias para la adaptación de cada organización y así lograr una mayor participación, considerando las necesidades y requerimientos propios de cada sindicato o federación.

La irresponsable declaración del ministro solo se entiende si se calcula el salario mínimo recién aumentado, de Bs. 248.510, a las tasas oficiales de cambio, de Bs. 10, o de Bs 3.345 por dólar, que solo son accesibles para transacciones del gobierno o para enchufados que aprovechan para amasar grandes fortunas. Pero en la vida real ese salario mínimo debe ser calculado a más de Bs. 100.000 por dólar y en ese caso ya no vale sino $2,49 mensuales y es, desde luego, el más bajo del mundo.

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